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Felicidades! Los Impuestos que Usted Acaba de Pagar Podrían Estar en Camino a Una Prisión Privada

por Hedy Weinberg, ACLU de Tennessee
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April 15, 2014

Ah,  el 15 de abril. Día de los impuestos.

Cuando usted paga impuestos, usted asume que serán usados para apoyar la educación, el cuidado de salud, el transporte público, y otros programas que fortalecen su comunidad. Eso es cierto, pero también lo es esto: parte de su dinero, que fue duramente ganado, podría estar incluido en un pago masivo a una empresa privada de prisiones que se preocupa más por las ganancias que la seguridad pública.

Así es, contribuyentes: empresas de prisiones con fines de lucro están quitando parte del dinero de los impuestos con el pretexto de crear comunidades más seguras. Y ninguna empresa se ​​beneficia más que la empresa privada más grande de prisiones: la Corrections Corporation of America, o CCA.

CCA obtiene contratos en todo el país con la promesa de que pueden ejecutar las prisiones de mejor manera y de forma más barata. Pero una y otra vez, han roto esa promesa. Por eso, la ACLU y la ACLU de Tennessee están poniendo en marcha la campaña "Quién es CCA?" para exponer las tácticas de negocios y el historial atroz de la CCA, que tiene su oficina central en Nashville. Nuestro objetivo es entregarle al gobernador Bill Haslam una petición con miles de firmas pidiéndole que deje sus contratos con una empresa que ha hecho enormes ganancias a causa del encarcelamiento excesivo en nuestro país.

Hace casi 29 años, me puse delante de los miembros de la Cámara de Representantes de Tennessee a testificar contra la privatización de cárceles en Tennessee. En ese entonces, la privatización fue aclamada como el "remedio" a los numerosos problemas que aquejan al sistema penitenciario en Tennessee. ACLU-TN creía que había demasiadas preguntas sin respuesta acerca de las consecuencias constitucionales, financieras y éticas de una empresa privada, con fines de lucro que se haría a cargo de la custodia de los encarcelados. Hoy en día, tenemos las respuestas - y no son lindas.

CCA opera más de 60 centros en todo el país y en el 2012, se embolsó $1700 millones en ganancias financiadas por los contribuyentes. CCA le importa más las ganancias que el poder mejorar la seguridad pública que beneficiaria la comunidad. En el 2012, en los documentos entregados a la Comisión de Bolsa y Valores (Securities and Exchange Commission), la compañía reporto que las "reducciones en los índices de delincuencia" son un "riesgo" a sus ganancias.

Las prisiones privadas tienen incentivos para maximizar las ganancias y lo hacen a la expensa de condiciones seguras para los encarcelados. Por esta razón, no es sorprendente que hay niveles altos de violencia en algunas instalaciones de la CCA. Tome estos dos ejemplos. En una instalación de CCA en Ohio, los prisioneros fueron obligados a defecar en bolsas, ya que no tenían acceso a agua corriente. Un estudio realizado por el Departamento Correccional de Idaho encontró que en un centro de CCA en Idaho, conocida como la "escuela de gladiadores," tenían cuatro veces el número de asaltos de prisionero-a-prisionero comparado a la suma total entre las otras siete prisiones en el estado.

La contratación de empresas con fines de lucro para ejecutar nuestras cárceles no nos está ahorrando dinero. Por ejemplo, en el 2011, Tennessee fue obligado por contrato a pagarle a CCA casi medio millón de dólares por camas vacías en el Centro de Detención Metro en Nashville. Lo que es peor, CCA reconoció que le falsamente cobro a Idaho 4,800 horas de seguridad que nadie trabajo.

Con todos estos problemas, ¿cómo es que la CCA continúa creciendo? Lo hacen al gastar millones de dólares en contribuciones políticas y al litigar para asegurarse de que no estén sujetos a las mismas leyes de transparencia como las prisiones públicas.

Nuestra dependencia de las prisiones privadas no nos ayuda monetariamente, no son seguras, y no son justas. Es hora de que Tennessee siga los pasos de Texas, Idaho, Mississippi y Kentucky, y que se aleje de sus contratos con la CCA.

Tennessee ya no seguirá pagando el costo de las promesas rotas de la CCA. Firme la petición pidiéndole gobernador Haslam que le ponga fin a sus contratos con la CCA.

 
 

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