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Grupos de derechos civiles y humanos interponen querella administrativa solicitando la reforma inmediata de la agencia

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June 12, 2014

PARA PUBLICACIÓN INMEDIATA

CONTACTO: 212-549-2666, media@aclu.org

CHICAGO, LOS ÁNGELES, PHOENIX y MIAMI — El abuso generalizado de niños inmigrantes no acompañados a manos de funcionarios de la patrulla fronteriza de EE.UU. motivó a un grupo de organizaciones que luchan por los derechos civiles y humanos a interponer el día de hoy una querella en nombre de más de 100 niños que han reportado sufrir abusos y maltratos mientras están bajo la custodia de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. (CBP, por sus siglas en inglés), agencia de control fronterizo del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés).

"Los agentes de la Patrulla Fronteriza están cometiendo atroces abusos en contra de los niños a lo largo de la frontera”, expresó Ashley Huebner, abogada a cargo del Proyecto de Protección Infantil del Centro Nacional de Justicia para Inmigrantes. “Lo peor es que la Patrulla Fronteriza ha estado cometiendo estos abusos desde hace años y nuestras organizaciones lo han notificado a la agencia muchas veces, pero nada ha cambiado. El reciente aumento en la cantidad de personas jóvenes que llegan a la frontera hace que sea particularmente apremiante que la CBP asegure que todos los niños bajo su custodia sean tratados de forma segura y humana.”

"Los agentes operan en una zona de impunidad”, dijo James Lyall del Proyecto de Litigio Fronterizo de la ACLU. “Dada la reciente promesa de la CBP de ser más responsable y transparente, hacemos un llamado para que la agencia aborde finalmente estos abusos sistémicos de manera seria y significativa.”

La querella administrativa fue interpuesta hoy ante el DHS—único mecanismo con el que cuenta el departamento para la reparación de agravios—por el Centro Nacional de Justicia para Inmigrantes (NIJC, por sus siglas en inglés), el Proyecto de Litigio Fronterizo de la ACLU, Americanos Pro Justicia Inmigrante (AI Justice), el Proyecto Esperanza para los Derechos de los Inmigrantes (Esperanza) y el Proyecto Florence para la Defensa de los Derechos de los Inmigrantes y Refugiados (Florence Project).

Los niños detenidos por la CBP a lo largo de la frontera han reportado muchos casos de abuso sexual y físico, detenciones prolongadas en condiciones escuálidas y una grave falta de necesidades esenciales, tales como camas, comida y agua.

La querella describe cómo los agentes de la Patrulla Fronteriza niegan atención médica necesaria a niños de hasta cinco meses de edad, se rehúsan a proveer pañales para los infantes, confiscan y no devuelven documentos legales y pertenencias personales, profieren insultos y amenazas de muerte racialmente cargados, desnudan, registran y encadenan a los niños con grilletes de tres puntos durante su transporte. Estos abusos han sido documentados y reportados por años, pero no se ha implementado ninguna reforma y tampoco se han tomado acciones que aseguren que los agentes responsables rindan cuentas de sus actos.

Los niños mencionados en la querella, muchos de los cuales huyeron de la violencia y persecución en sus países de origen, incluyen a:

• H.R., niño de siete años de edad que padece severas discapacidades del desarrollo y que padecía de malnutrición aguda cuando fue aprehendido, estuvo bajo la custodia del CBP durante aproximadamente cinco días sin recibir tratamiento médico. Eventualmente fue hospitalizado y tuvo que ser operado de emergencia.
• D.G., jovencita de 16 años de edad que fue detenida en compañía de adultos. Cuando los funcionarios de la CBP la registraron, le abrieron las piernas con violencia y la tocaron en su área genital con fuerza, haciéndola gritar.
• M.R., jovencita de 15 años que llegó desde Guatemala con su hijo de dos años. Tanto M.R. como su hijo se enfermaron mientras estaban bajo la custodia de la CBP, pero las solicitudes de atención médica por parte de M.R. fueron ignoradas o rechazadas durante aproximadamente cinco días, hasta que ella y su hijo fueron finalmente llevados al hospital.
• K.A., jovencita de 14 años de edad a quien los funcionarios de la CBP le confiscaron su medicina para el asma y sufrió múltiples ataques de asma en una sucia y atestada celda de detención de la CBP. Después de su primer ataque de asma, los funcionarios la amenazaron con castigarla si estaba fingiendo.
• C.S., jovencita de 17 años de edad, fue detenida en una hielera (congelador) mientras su ropa estaba mojada. Su ropa no se secó durante tres días y medio debido a las bajas temperaturas dentro de la celda de detención. La única fuente de agua que tenía C.S. para beber provenía del tanque del inodoro y el baño estaba situado a la vista de todos los detenidos y tenía una cámara de seguridad montada al frente.

“Conocemos de casos en que la CBP encadenó a jóvenes de 13 y 14 años, de infantes que se enfermaron mientras estaban en celdas de detención que se mantenían a temperaturas de congelación y de muchos niños fueron mantenidos bajo custodia durante más del plazo legal de 72 horas, sin comida o cobijas”, expresó Erika Pinheiro, abogada a cargo de los programas de educación comunitaria del Proyecto Esperanza para los Derechos de los Inmigrantes.
“Los niños están huyendo de condiciones insostenibles en sus países, incluyendo violencia y persecución generalizada, y con frecuencia vuelven a ser victimizados en tránsito hacia Estados Unidos”, expresó Joseph Anderson, director de litigios de Americanos Pro Justicia Inmigrante. “Debemos asegurar que estos niños sean tratados con dignidad y respeto y que cuenten con todas las protecciones legales aplicables mientras están bajo la custodia de EE.UU.”

La querella incluye las siguientes recomendaciones:
• Aumentar la supervisión de la CBP, incluyendo la creación de un ente de supervisión independiente;
• Implementar a corto plazo estándares de detención vinculantes y ejecutables;
• Crear un proceso de quejas uniforme en la DHS que incluya procesos confidenciales y expeditos para que los niños puedan reportar los abusos de forma segura y tengan acceso a los recursos oportunos;
• Adiestrar adecuadamente a todos los oficiales que pueden entrar en contacto con niños inmigrantes no acompañados;
• Investigar oportunamente las quejas de abuso;
• Rendición de cuentas de todo agente que viole la ley y/o las normas de las agencias; y
• Publicar de los resultados de toda investigación.

La querella fue interpuesta ante la Oficina de Derechos Civiles y Libertades Civiles del DHS y ante la Oficina del Inspector General del DHS. La querella recalca que los abusos cometidos en contra de niños inmigrantes no acompañados a manos de oficiales de inmigración han sido documentados y reportados ante el DHS por años, pero que el gobierno no ha implementado reformas o tomado acciones que logren que los agentes rindan cuentas de sus actos.

Oprima aquí para leer la querella.

 
 

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