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Programa de admisión universitaria para minorías queda sin decisión de la Corte Suprema

Universidades pueden buscar maneras de crear cuerpos estudiantiles diversos, pero programa de Tejas se volverá a considerar en otra corte
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June 24, 2013

La decisión muy anticipada de la Corte Suprema de hoy en el caso Fisher v. Universidad de Tejas dejó sin resolver la constitucionalidad de la práctica llamada “acción afirmativa” que ayuda a las minorías a ser aceptadas a la universidad. La ACLU participó en el caso con un informe amicus apoyando la práctica.  Se alegró hoy que la corte dejara que las universidades siguieran buscando maneras de diversificar el cuerpo estudiantil a través de sus programas de admisión.

Los jueces fallaron 7 a 1 a devolver el caso a la corte de apelaciones, que tendrá que considerar el caso otra vez, dejando abierto el destino del programa. El Juez Kennedy escribió que la corte inferior debería aprobar el uso de raza como un factor en el proceso de admisión solamente si concluye que “no hay otra alternativa que es neutral en cuanto a la raza que produciría los mismos beneficios de diversidad”. La corte reconoció el valor de la diversidad en la educación universitaria, pero dirigió a la corte inferior re-examinar el método que utiliza la Universidad de Tejas para alcanzar estas metas.

“Acción afirmativa” se refiere a los programas de admisión universitaria que buscan promover la diversidad del cuerpo estudiantil. La demandante en el caso Fisher es una tejana de raza blanca cuya solicitud para asistir a la Universidad de Tejas en 2008 fue rechazada.  La joven argumentó que se negó su solicitud por cuestión de raza. La universidad admite aproximadamente tres cuartos de sus estudiantes utilizando un programa nuevo bajo el cual aceptan a todos los estudiantes que están en el 10% de los mejores alumnos de las escuelas secundarias del estado sin considerar su raza, aunque la política ha tenido el efecto de diversificar el cuerpo estudiantil. En el otro cuarto de sus decisiones, la universidad considera la raza, además de factores como servicio comunitario y otras calificaciones, para determinar el ingreso.

“El fallo casi unánime de hoy afirma el principio importante que las universidades tienen un interés convincente en un cuerpo estudiantil diverso, y que la raza puede ser un factor entre muchos que las universidades pueden considerar a través de programas de admisión cuidadosamente diseñados,” dijo Dennis Parker, director del programa de justicia racial de la ACLU. “Creemos que la Universidad de Tejas ha demostrado que su plan de admisión es necesario para lograr una diversidad real y que se puede y se debe afirmar bajo las normas legales que anunció hoy la Corte Suprema”.

En el 1976, la Corte Suprema consideró la constitucionalidad de acción afirmativa por primera vez en el caso Universidad de California Regents v. Bakke cuando anuló como no constitucional un programa de acción afirmativa que establecía cuotas para el número de estudiantes de grupos minoritarios.  Luego en el caso Grutter v. Bollinger en 2003 la corte afirmó otra política de acción afirmativa de la Universidad de Michigan porque el proceso de admisión universitaria evaluaba muchos factores en una base individual.

La decisión de hoy viene después de mucho debate en cuanto a la constitucionalidad de la acción afirmativa. El debate se centra en la polémica de los efectos del programa - si provee oportunidades y elimina barreras que existen para miembros de grupos minoritarios o si discrimina sin razón a los que no forman parte de este grupo.

 
 

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