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Crece la polémica en EE.UU. por el uso de escáneres automatizados

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Escáneres automatizados

Escáneres automatizados

July 19, 2013

por Carla Mosquera, ACLU de Massachusetts

Una nueva tecnología de vigilancia diseñada para monitorear los movimientos de nuestros vehículos mediante fotografías a placas vehiculares está proliferando en nuestras ciudades. Un reciente informe de la ACLU evidencia la creciente polémica por el uso de escáneres automatizados en los Estados Unidos.

La ACLU recolectó 26.000 páginas de información de casi 300 agencias policiales que usan escáneres automatizados. Esta documentación describe por si misma cómo la tecnología, desplegada con pocas normas y reglas en su regulación, está convirtiendo esta herramienta en una invasión masiva del contexto de privacidad, al obtener las ubicaciones rutinarias de millones de personas inocentes realizando sus actividades diarias.

El sistema denominado Reconocimiento Automático de Matrículas (ALPR) se encuentra instalado en miles de autos policiales, paneles de señales de tránsito, puentes y otros.  Es un método de vigilancia en masa que utiliza tecnología de última generación para la captura, registro y seguimiento de matrículas vehiculares. Los escáneres automatizados son empleados por funcionarios de cuerpos policiales como mecanismo de control y “seguridad ciudadana”.

Asimismo, la tecnología tiene el potencial de generar registros permanentes virtualmente de cada lugar que hayamos visitado, transformando radicalmente nuestra privacidad al salir de nuestras casas. El seguimiento de las ubicaciones puede revelar muchos aspectos de nuestras vidas, tales como qué amigos, médicos visitamos; protestas, eventos políticos o religiosos a los que asistimos. Esta carencia de regulación está creando polémica por la rentención indefinida de registro vehicular que atenta  contra el uso ético de la tecnología y los derechos civiles. 

Este dispositivo de última tecnología utiliza pequeñas cámaras fotográficas de alta velocidad, lo que permite tomar miles de fotos de placas vehiculares por minuto. La información de la foto, además, incluye fecha, hora y ubicación de cada toma. Estas son puestas a disposición en los sistemas regionales de recolección de información. Como resultado, se obtiene una gigantesca base de datos de conductores inocentes, proporcionando información de su ubicación y circuitos de tránsito. A la vez, esta amplia base de datos continúa creciendo exponencialmente y almacenándose por años o indefinidamente, con mínimas o casi inexistentes restricciones para proteger los derechos a la privacidad de los ciudadanos.

Los escáneres automatizados pueden servir legítimamente como herramienta para obligar al cumplimiento de la ley cuando se utilizan para alertar a la policía de la ubicación de un vehículo involucrado o asociado a un acto criminal o a un proceso específico de investigación. Desafortunadamente, estos eventos corresponden a una mínima parte de la información almacenada; el resto de millones de registros sobre conductores inocentes está quedando en manos de centenas de departamentos policiales. Más aun, empresas privadas están haciendo uso de esta información y compartiendo con la policía data adicional que obtienen ellos sin que medie ninguna protección al derecho de privacidad.

En nuestra sociedad es un principio básico que el estado no invada la privacidad de los individuos obteniendo información del ciudadano inocente. Por este motivo, se requieren regulaciones claras, las cuales deben provenir del estado con respecto al seguimiento masivo de nuestros movimientos vehiculares, regulando el tiempo que pueda estar a disposición de las autoridades toda aquella información que pertenezca a un ciudadano sin antecedente criminal.

Gracias al constante esfuerzo de la ACLU y trabajo en conjunto con el gobierno local, activistas, y el departamento de policía de Brookline, Massachusetts se implementó una política de datos que reduce el tiempo de retención de registro vehicular, de 90 a 14 días.  Kade Crockford, directora del proyecto de Tecnología para Libertad en la ACLU de Massachusetts, reconoce este suceso como una victoria importante pero recalca que la lucha no ha terminado. Todavía quedan jurisdicciones, como Grapevine, Tejas o Yonkers en Nueva York, con un periodo de retención indefinido, y muchas otras que operan sin regulaciones.

La posición de la ACLU es que se adopten políticas y leyes, con el fin de que las agencias del control de la ley y el órden se adhieran a los siguientes principios:

  1. Los lectores automáticos de placas vehiculares deben ser usados únicamente por las agencias estatales.
  2. Las agencias de control no deberán compartir la información con terceros que no estén autorizados y cumplan con los requerimientos y principios establecidos en la ley.
  3. El estado no debe almacenar la data e información de personas inocentes en tiempo indefinido.
  4. Los periodos de retención de la información deberán medirse en días o semanas, no en meses o años.
  5. Todos deben tener el derecho de saber, si así lo requieren, si su placa vehicular se encuentra registrada en la base de datos de este registro.
  6. Cualquier entidad que utilice esta herramienta de seguimiento deberá dar a conocer su actividad al menos una vez al año.
 
 

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