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Policías asesinan a artista de 18 años de edad con una pistola Taser ¿Su gran amenaza? Una botella de pintura de aerosol

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R.I.P Israel

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August 15, 2013

Por Lynda Garcia, Miembro de Soros, Proyecto de Reforma de Justicia Penal de la ACLU & Sarah Solon, Estratega Comunicacional de la ACLU (blog traducido del inglés, texto original disponible aquí)

El uso de armas Taser puede conducir a la muerte - un resultado trágico, permanente e irreversible con graves implicaciones constitucionales.

Echemos un vistazo a la más reciente historia de terror. La semana pasada, la policía de Florida mató –aunque haya sido sin querer- a un joven artista de 18 años de edad, con un futuro prometedor al acorralarlo y dispararle en el pecho con una pistola Taser.

En ese momento, Israel Hernández-Llach [colombiano],  estaba armado con nada más que una lata de pintura en aerosol. Él era de  un metro sesenta de estatura y pesaba 68 kilogramos. Estaba firmando la pared de un McDonalds abandonado con la letra "R" a las 5 am cuando la policía lo persiguió, lo electrificó, y lo vio morir.

Las armas Taser se promocionan como una herramienta no-letal para agentes del orden público. Y, sin embargo, una familia y una comunidad están en duelo por un joven artista muy querido y respetado, debido a las acciones excesivamente agresivas adoptadas por el Departamento de Policía de Miami Beach.

Hay muchas preguntas que necesitan ser respondidas.

Vamos a empezar con el uso y mal uso de armas Taser. Incluso si usted piensa que las armas Taser pueden ser apropiadas en algunos casos, éstas crean una situación potencialmente peligrosa si se utilizan incorrectamente. La realidad es que Israel es una de las aproximadamente 500 personas que han muerto debido al uso de las pistolas Taser por parte de la policía desde 2001 – claramente el término "no letal" es un término equivocado que no describe con precisión el riesgo que estos dispositivos representan para las personas que reciben su voltaje.

Parte de la tragedia es que la policía no debió haber electrocutado a Israel en el pecho. Un estudio realizado el año pasado encontró específicamente que el envío de los choques en el pecho -como el que Israel recibió- puede causar un paro cardíaco y muerte súbita.

La política de la policía de Miami Beach indica que los oficiales deben tener en cuenta el nivel de peligrosidad de una situación dada para determinar la contundencia de su respuesta. En el caso de Israel, la policía no estaba aprehendiendo a una persona violenta, que implicaba una amenaza peligrosa para ellos o para otras personas -se enfrentaban a un adolescente que tenía una lata de pintura en aerosol. Israel estaba  huyendo, pero la Asociación Internacional de Jefes de Policía emitió directrices que indican que las armas Taser no deben utilizarse en personas que sólo están huyendo de la policía, e incluso indica que deben ser utilizadas de forma muy selectiva en aquellos que representan una amenaza de violencia física inminente.

Las armas Taser pueden asesinar a una persona, y es importante que los policías tomen esto en serio. Sin una formación y regulaciones claras, los agentes pueden usar armas Taser no porque sea apropiado y necesario en una situación específica sino porque es un arma fácil de usar y está al alcance. Las Taser no deben ser el arma a la cual se acude en todo y por todo. El riesgo de que el uso de la Taser haga que se pase de un delito menor y una ofensa no violenta a un crimen castigable con la pena de muerte, es muy alto.

La pregunta más importante y más inquietante es si debemos aceptar que los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley utilicen habitualmente una fuerza tan agresiva para mantener el orden público ante personas con delitos menores no violentos. La muerte de Israel es el último de una larga y trágica serie de incidentes en los que el Departamento de Policía de Miami Beach parece haber usado fuerza excesiva, desproporcionada o letal. Y las tácticas policiales agresivas no son un problema solamente en la Florida.

Cuando la policía decide cuánta fuerza utilizar, están sujetos a la norma de razonabilidad de la Cuarta Enmienda, según el caso de Graham v Conner. En ese caso, la Corte Suprema estableció lo siguiente:  para determinar si la fuerza utilizada era razonable, los tribunales deben sopesar la intrusión de los intereses del individuo contra el interés del gobierno. El interés del gobierno se mide observando la gravedad del delito (en este caso, el firmar una pared con grafiti), si la persona implica una amenaza inmediata para los funcionarios u otras personas (en este caso, la persona era un joven adolescente desarmado que pesaba 68 kilogramos), y si la persona se estaba resistiendo al arresto y trataba de huir (Israel corrió, pero él estaba de cara hacia la policía cuando fue electrificado). Mientras una investigación sobre el incidente todavía se desarrolla, es difícil imaginar que el interés de los policías en detener a un grafitero adolescente haya podido ser mayor que el interés del artista de protegerse de la fuerza letal.

Tácticas agresivas se utilizan para vigilar los delitos menores y no violentos todos los días, en todos los estados. La trágica muerte de Israel debe servir como un recordatorio de que la fuerza letal no es una respuesta justificada a ningún delito menor, y ofensa no violenta.

Declaraciones de la ACLU de Florida sobre la muerte de Israel Hernández-Llach, aquí.

 

Israel era una persona muy querida y respetada en la escena artística de Miami, bajo el nombre callejero de "Reefa." Más sobre la respuesta de la comunidad artística y callejera de Miami tras su muerte, aquí.

 
 

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