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Una carta abierta al Presidente con respecto al racismo

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February 24, 2014

Por Laura W. Murphy, Directora, ACLU - Oficina Legislativa de Washington

Traducido del inglés

 

Estimado Señor Presidente,

¿Recuerda usted algunos de sus anuncios de campaña de su campaña al Congreso en el 2000?  Estoy pensando específicamente en un anuncio radiofónico que pregonaba su apoyo a un proyecto de ley que requería que los oficiales de policía registraran la etnicidad de todas las personas que pararan.

En su anuncio, usted decía, “llevar a cabo discriminación racial no es solamente incorrecto y degradante: es también peligroso y lleva a confrontaciones inesperadas.  Además de que, reduce la confianza en los agentes del orden público.”

Desde entonces en múltiples ocasiones usted ha hablado en contra de la humillante práctica que es el perfil racial.   ¿Entonces por qué su Administración continúa discriminando a estadounidenses por su color de piel o por la manera en la que visten?

Desde el parar y revisar en Nueva York hasta el Sheriff Arpaio en Arizona, no puede negar que nuestro país continúa batallando con este problema.  A pesar de las innumerables historias de americanos inocentes que por su apariencia han sido acusados de cometer infracciones, su Administración aún debe de revisar la guía para el uso de raza en agencias del orden público federal del Departamento de Justicia emitido por el Procurador General John Ashcroft hace ya más de una década.

Yo sé que usted solo no puede poner un alto a la práctica de discriminación racial.  Tendrán que cambiar los corazones y mentes de todos los americanos y de todos los niveles de gobierno antes de poder agregar discriminación racial a la lista de prácticas vergonzosas que nuestro país ha dejado en el pasado.  Pero esta es la realidad: al eliminar dicha práctica en el ámbito federal, usted puede enviar un mensaje a los oficiales estatales y locales que diga que las prácticas de perfil racial no tienen lugar en las agencias del orden público.

Si quiere tener éxito, tendrá que asegurarse de proteger de acoso a TODO individuo por el simple hecho de serlo. Eso quiere decir ampliar las reglas a cualquier nivel para incluir raza, etnicidad, religión, origen nacional, o sexo (incluyendo identidad de género y expresión) y así cerrar las lagunas jurídicas por la seguridad nacional y la integridad de las actividades en la frontera.  Ya que se manda el mensaje equivocado a todos los agentes del orden público, que la práctica de perfil racial es en algunas ocasiones permitida, aunque usted y yo sabemos que ese no es el caso.

Es tiempo para que usted y su Administración terminen con esta práctica humillante, ineficaz e ilegal.  La discriminación racial no concuerda con los valores que compartimos los americanos, valores de equidad y justicia, dicha práctica no tiene cabida en las agencias federales.

La pelota está en su cancha, Señor Presidente.

Respetuosamente,

Laura

 
 

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